miércoles, 5 de enero de 2011

HUIR

Tres veces que viniste. Tres veces que nos amamos como si no hubiera mañana. Planes de futuro. Optimismo extremo. Días largos, noches cortas. Semáforos en rojo. Despedidas lacrimógenas. Reencuentros ansiados. Promesas eternas.
Dijiste que podrías hacer un mapa de la constelación de mis lunares, que me amarías más que a nadie en el mundo, que me llevarías hasta la Luna, incluso te atreviste a decirme que nunca me harías daño. Que volverías tan rápido que no me daría ni tiempo de echarte de menos.
Dos meses después, aun sigo esperando un por qué. Noche sí, noche también sigo teniendo recaídas. Nos hemos convertido en dos perfectos desconocidos que no hacen más que huir el uno del otro. Damos pena.
Has transformado tus promesas en papel de liar mientras tu valor se esfuma como si fuera el humo que calada tras calada escapa de ti mismo. Pero tú sigues siendo como la droga más dura y aunque sé que debería desintoxicarme, inconscientemente sigo buscando ese "chute" que logre calmarme antes de dormir...

Hoy suena: Runaway, de Bon Jovi.

1 comentario:

  1. humildemente, creo que si fue de verdad, jamás se deja de querer.

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